Las fotografías se guardan; las historias, casi nunca. En dos generaciones, lo que fue una vida entera queda reducido a un apellido, un par de retratos y algunas anécdotas repetidas. Todo lo demás se pierde.
Dejar Huella existe para evitarlo. Convertimos su historia en un libro que su familia leerá, releerá y guardará durante generaciones. Usted no tiene que saber escribir. Ni siquiera tiene que sentarse a hacerlo. Solo tiene que conversar.
Cinco razones por las que quienes ya lo han hecho no se arrepienten:
- Para que su historia deje de depender de quién la recuerde.
- Para dejar mucho más que un apellido y un puñado de fotografías.
- Para explicar, con sus propias palabras, decisiones que en la familia nunca se explicaron.
- Para decir algunas cosas que quizá nunca encontraron el momento.
- Para poner en orden lo que la memoria empieza a mezclar.
Nadie sabe cuánto tiene realmente que contar hasta que empieza a hacerlo.